Vivaldi – Winter Allegro non Molto
Mi primer encuentro con el invierno fue por medio de esta pieza. La primera vez que la escuché, revisaba los discos viejos de mi mamá, los de vinil. Por curiosidad o por dármela de intelectual conmigo misma lo puse a sonar. Vivaldi, claro hay que escuchar a Vivaldi, me repetía a mi misma como tratando de conectarme un plug-in de clásicos que no tenía. Cuando llegué a esta parte de las Cuatro Estaciones sentí una cosa que nunca había sentido. Era como reconocer que en mi alma siempre había sido invierno y que ese invierno perpetuo sonaba exactamente como eso que estaba escuchando. Además lo decía como con un poco de resignación porque de alguna manera a través de todo ese frío y esa soledad se colaba un gusto por sentirme viva aunque fuera por medio de asumir que no siempre había sido del todo felíz. Suena masoquista, lo sé, sin embargo, es un sentimiento que sigue por ahí medio flotando y que a menudo resucita con una que otra canción de esas que yo llamo cariñosamente “intensas”.
Vitreo